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Habitante de Topolobampo respalda planta de GPO, pero exige beneficios para comunidades vecinas

Topolobampo, Sinaloa.- La planta de amoníaco que construye Grupo Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo representa una oportunidad importante de desarrollo económico para el norte de Sinaloa y para el país, aseguró Felizardo Inzunza, habitante del ejido Plan de Guadalupe, quien manifestó su respaldo al proyecto, aunque pidió que los beneficios también lleguen a las comunidades cercanas.

El ciudadano, quien se desempeña como transportista y además participa en el cuidado de manglares en la región, afirmó que nunca ha estado en contra de la construcción de la planta, pero consideró necesario que se cumplan los compromisos sociales y económicos que, según dijo, fueron planteados por la empresa durante la etapa inicial de promoción del proyecto.

Inzunza señaló que desde un principio se habló de oportunidades laborales para habitantes de la zona, contratación de transportistas locales y obras de beneficio comunitario; sin embargo, aseguró que muchos de esos compromisos nunca quedaron establecidos de manera formal, por lo que actualmente exigen certeza y que los acuerdos se respeten.

“Queremos que crezca México, que crezca Sinaloa y que crezca Topolobampo, pero que vayamos creciendo juntos. Si la riqueza se genera aquí, también debe reflejarse en las familias que viven aquí”, expresó.

Aclaró que la petición de las comunidades no busca excluir a otras empresas o concentrar todos los beneficios, sino garantizar una participación equitativa para quienes habitan en la región donde se desarrolla una inversión de gran magnitud.

Sobre las preocupaciones ambientales que han rodeado el proyecto en los últimos años, el habitante del ejido sostuvo que mantiene confianza en la tecnología y los sistemas de seguridad con los que operará la planta, al considerar que la industria moderna cuenta actualmente con herramientas suficientes para reducir riesgos ambientales.

Recordó que el ejido Plan de Guadalupe cuenta con cerca de dos mil hectáreas de manglar, por lo que aseguró que los propios habitantes son los primeros interesados en proteger el ecosistema y evitar cualquier afectación a la zona natural.

“Tenemos dos mil hectáreas de manglar y somos los primeros interesados en cuidarlo. Yo confío en que la planta tiene la tecnología necesaria para operar de forma segura y evitar daños ambientales”, afirmó.

Felizardo Inzunza reveló además que recientemente participó en una reunión con la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, a quien planteó la necesidad de fortalecer la comunicación entre la empresa y las comunidades, además de establecer compromisos verificables que permitan recuperar la confianza entre ambas partes.

Finalmente, consideró que parte de la inconformidad que persiste alrededor del proyecto se debe a la falta de información y al sentimiento de exclusión de algunos sectores que esperaban participar en los beneficios generados por la inversión.

Reiteró que la planta de GPO puede convertirse en un detonante de desarrollo regional siempre y cuando se corrijan errores del pasado y se garantice que las comunidades vecinas también sean tomadas en cuenta.

“Estamos a tiempo de hacer las cosas mejor. La planta puede ser una gran oportunidad para todos, pero necesitamos que los pueblos cercanos sean considerados. Si crecemos, que crezcamos juntos”, concluyó.

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