Continúa la lucha por la justicia para extrabajadores del Ingenio de Los Mochis, surge nueva investigación en el caso

Los Mochis, Sinaloa.– A más de diez años del cierre del Ingenio Azucarero de Los Mochis, continúa la incertidumbre entre cientos de extrabajadores y sus familias, quienes aún reclaman el pago de indemnizaciones y prestaciones que, presuntamente, nunca fueron liquidadas en su totalidad.
De acuerdo con una investigación impulsada por el empresario fiscalista Luis Puente Pérez, documentos revisados recientemente apuntan a posibles irregularidades en el manejo de los recursos destinados a los obreros tras la firma de un convenio realizado en 2015.
Según la información difundida, en los archivos de la Junta Estatal de Conciliación y Arbitraje de Sinaloa no existirían registros de pagos relacionados con las indemnizaciones pactadas para los trabajadores del ingenio, situación que ha generado nuevas interrogantes sobre el destino de los recursos.
El convenio firmado el 26 de agosto de 2015 contemplaba la entrega de 132 millones de pesos para liquidaciones de trabajadores sindicalizados, además de recursos adicionales para jubilaciones y programas sociales. Sin embargo, la investigación sostiene que únicamente una parte de ese monto habría sido distribuida.
Asimismo, se señala que la venta de maquinaria y otros activos del ingenio, así como la disposición de terrenos pertenecientes a la empresa, habrían generado recursos millonarios cuyo destino continúa bajo análisis.
Ante este panorama, Luis Puente Pérez, en coordinación con representantes nacionales del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y organizaciones obreras, mantiene un proceso de revisión documental para esclarecer los hechos y determinar si existieron afectaciones económicas contra los exempleados.
El objetivo de las investigaciones es comparar la documentación sindical con los expedientes oficiales para establecer si los pagos se realizaron conforme a lo estipulado y, en su caso, impulsar acciones legales que permitan resarcir el daño a los trabajadores afectados.
Para decenas de familias mochitenses, el caso del Ingenio Azucarero representa una lucha que permanece vigente y una exigencia de transparencia sobre el manejo de recursos que, aseguran, debieron garantizar una liquidación justa tras años de trabajo.




